SEMANA DE HABILITACIONES, CLAUSURA DE JUEGOS, ENTREGA DE INSIGNIAS, DESPEDIDA DE 10º A 11º Y ENTREGA DE INFORMES FINALES DEL AÑO 2013
¡FELICITACIONES A TOD@S QUE SUPERARON TODOS LOS LOGROS ACADÉMICOS ESTE AÑO ESCOLAR! A LOS QUE QUEDARON PENDIENTES POR HABILITACIÓN O VALIDACIÓN, MUCHA SUERTE, TODAVÍA HAY OPORTUNIDAD.
A LOS QUE REPROBARON EL AÑO, ESPERO QUE REALICEN UN ANÁLISIS DETENIDO DE ESTA SITUACIÓN PARA QUE EL AÑO ENTRANTE EN EL PRIMER PERÍODO SUPEREN TODAS LAS MATERIAS CON NOTA DE 4, Y ASÍ PUEDAN SER PROMOVIDOS A 11º
¡ESPERO QUE SE LA GOCEN SANAMENTE EN ESTAS VACACIONES!
MI LENGUA
PORQUE LA LENGUA CASTELLANA SE VIVE DENTRO Y FUERA DEL AULA, SE CREA UN ESPACIO DE INTERACCIÓN VIRTUAL QUE CONTRIBUYE A LA FORMACIÓN DE COMPETENCIAS Y HABILIDADES ESENCIALES PARA LA VIDA
sábado, 16 de noviembre de 2013
viernes, 8 de noviembre de 2013
SEMANA Nº 39
Semana del 12 al 15 de Noviembre
Durante esta semana se estarán realizando ajustes de notas en el seguimiento y se hará la autoevaluación y la evaluación general de las disciplinas orientadas este año
Éxitos en esta semana
Durante esta semana se estarán realizando ajustes de notas en el seguimiento y se hará la autoevaluación y la evaluación general de las disciplinas orientadas este año
Éxitos en esta semana
viernes, 1 de noviembre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 38
Semana del 05 al 08 de
noviembre
GRADO: 10º
Estándares: Ética de la
comunicación
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
viernes, 25 de octubre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 37
Semana del 28 de
octubre al 01 de noviembre
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual, comprensión e interpretación, Literatura
Durante
esta semana enfocaremos nuestro aprendizaje en las siguientes actividades:
observación de las obras de teatro, revisión de las reseñas a quienes hagan
falta y continuación del trabajo final. Estas actividades tienen como propósito
potenciar habilidades en la expresión oral y corporal, así como también
habilidades en la redacción y elaboración de textos argumentativos.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
viernes, 18 de octubre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº36
Semana del 21 al 25 de octubre
GRADO: 10º
Estándares: Producción textual, comprensión e interpretación, Literatura
Durante esta semana enfocaremos nuestra atención en las siguientes actividades: Evaluación oral del libro “La familia de Pascual Duarte”, continuación del trabajo final y continuación de la revisión de las reseñas; todo esto con el fin de promover habilidades en la competencia lectora y en la producción de textos argumentativos.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
sábado, 12 de octubre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA 35
Semana del 15 al 18 de
octubre
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual, comprensión e interpretación
Durante
esta semana, la número 35 centraremos nuestra atención en los siguientes
aprendizajes: continuaremos realizando el ensayo del trabajo final, además
realizaremos el último taller de competencias del texto “la familia de Pascual
Duarte”. Todo esto con el fin de promover habilidades en la redacción textual y
en la competencia lectora.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA DE REGRESO
viernes, 27 de septiembre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 34
Semana del 30 de
septiembre al 04 de octubre
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual, medios de comunicación y otros sistemas simbólicos
Durante
esta semana enfocaremos nuestra atención en los siguientes aprendizajes: continuación
del trabajo final, elaboración de un afiche publicitario; esto con el fin de
potenciar habilidades en la producción de textos argumentativos y además, con
el fin de promover competencias laborales.
NOTA: EL LUNES 10ºB REALIZA EL AFICHE, EL MIÉRCOLES 10ºD, EL JUEVES 10ºC Y 10ºA, EL VIERNES 10ºE; PARA ESTOS DÍAS DEBEN LLEVAR LOS IMPLEMENTOS NECESARIOS PARA SU REALIZACIÓN.
sábado, 21 de septiembre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 33
Semana del 23 al 27 de
septiembre
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual, comprensión e interpretación
Durante
esta semana enfocaremos nuestra atención en los siguientes aprendizajes:
identificación de los elementos del ensayo y comienzo del trabajo final además
realizaremos el primer taller de competencias del texto “La familia de Pascual
Duarte”; todo esto con el fin de potenciar habilidades en la producción de
textos argumentativos y mejorar la competencia lectora.
Éxitos en esta semana
sábado, 14 de septiembre de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 32
Semana del 16 al 20 de
septiembre
GRADO: 10º
Estándares: Ética de
la comunicación, producción textual
Esta
semana continuaremos con las actividades comenzadas en la clase anterior
(terminación de la reseña y conclusiones sobre el taller de ética de la
comunicación)
ÉXIOS EN ESTA SEMANA
viernes, 6 de septiembre de 2013
PLANEACIÓN SEMANA Nº 31
Semana del 09 al 13 de
septiembre
GRADO: 10º
Estándares: Ética de
la comunicación, producción textual
Durante
esta semana enfocaremos nuestra atención en los siguientes aprendizajes:
culminación del taller sobre ética de la comunicación, socialización de éste
taller, además realizaremos una reseña crítica de la película “el lector”, todo
esto con el fin de promover debate frente a la situación violenta que vive
nuestra sociedad, además potenciar habilidades en la redacción de textos
críticos.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
viernes, 30 de agosto de 2013
PLANEACIÓN SEMANA Nº 30
Semana del 02 al 06 de
septiembre
GRADO: 10º
Estándares: Ética de
la comunicación
Durante
esta semana, culminación del tercer período, enfocaremos nuestra atención en la
observación de la película “La ola” con el fin de analizar y debatir valores
como la participación y el respeto por las diferencias; además empezaremos un
taller respectivo a estas temáticas.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
sábado, 24 de agosto de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 29
Semana del 26 al 30 de
agosto
GRADO: 10º
Estándares: Comprensión
e interpretación textual
En
la semana Nº 29 realizaremos un taller de comprensión lectora como estrategia
de apoyo para una de las notas de los talleres de competencias, además en los
grupos que deseen, realizaremos una lectura de poemas; todo esto con el fin de
propiciar actividades de mejoramiento y de despertar el gusto por la estética
del lenguaje.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
viernes, 16 de agosto de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº28
Semana del 20 al 23 de
agosto
GRADO: 10º
Estándares:
Literatura, comprensión e interpretación textual
En
la semana Nº 28 enfocaremos nuestra atención en las siguientes actividades: en
algunos grupos se realizará un taller de competencia lectora del texto “contextos
del lenguaje 10º”, se socializarán los poemas que se debían aprender y se
realizará la evaluación de las leyendas de Gustavo Adolfo Becquer. Estas
actividades tienen como objetivo mejorar la competencia lectora y potenciar
habilidades en la poesía y la expresión de sentimientos.
NO OLVIDEN QUE EL TRABAJO FINAL DE ESPAÑOL ES PARA EL 23 DE AGOSTO HASTA LAS 5PM Y LO DEBEN ENVIAR AL E-MAIL hamero70@hotmail.com
LOS REPRESENTANTES DE 10ºA Y 10ºD ,EL MARTES SE COMUNICAN CON MELISA PÉREZ DE 10ºE QUE ELLA TIENE LAS INDICACIONES DEL TRABAJO PARA ESE DÍA; YA QUE NO PUEDO ESTAR DEBIDO A QUE DEBO ASISTIR A UNA REUNIÓN DE JEFES DE ÁREA DE ESPAÑOL.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA
miércoles, 14 de agosto de 2013
TEXTO PARA LOS QUE FALTAN POR TALLER DE COMPETENCIAS Nº2
Clones, gemelos
Por: Héctor Abad Faciolince
El Espectador 18 Mayo 2013 - 2:35 pm
Eso que
los creyentes llaman Dios, y los naturalistas Naturaleza, vive creando réplicas
todo el tiempo: clones de plantas, clones de insectos, clones de mamíferos.
Incluso clones humanos, pues los
gemelos homocigóticos son exactamente eso: clones recíprocos, cada uno de su
mellizo. Lo raro es que si Dios o la Natura nos clonan, esto les parece muy
bien a obispos y naturistas, pero si un científico se atreve a replicar algo, les
parece una aberración, un pecado y un peligro.
Esta semana se supo que un grupo de
científicos de la Universidad de Oregon consiguieron hacer una clonación de
tipo terapéutico al tomar células de la piel de un bebé de ocho meses, unirlas
a un óvulo donado y crear un embrión genéticamente idéntico al bebé (hasta el
nivel de blastocisto), del cual se pudieron sacar células madre que tal vez
creen un tejido sano que reemplace un tejido enfermo del niño. Por supuesto las
reacciones escandalizadas de la Iglesia no se hicieron esperar ni tampoco las
de los devotos de la Madre Naturaleza, que en este punto de la clonación se dan
la mano para hacer creer que este tipo de experimentación es inmoral.
Cada vez es menos cierto que para que
nazca un nuevo ser humano sea siempre necesaria la intervención de un óvulo, un
espermatozoo y un útero. Por ahora este es el método más fácil, más seguro y
más entretenido. Pero las técnicas de fecundación asistida y, en el futuro, la
clonación reproductiva, harán repensar muchos de los estrechos conceptos
filosóficos en los que nos movemos respecto a la reproducción y a la vida.
No es impensable, ni nada
desagradable, considerar que por ejemplo una pareja de lesbianas pueda llegar a
tener una hija mezclando el material genético del óvulo de una de ellas con
células de alguna parte del cuerpo de su pareja, hasta obtener así una
descendiente que sería genéticamente de las dos. ¿Alguien se atrevería a no
querer a esa niña por el simple hecho de que nació gracias a técnicas de
clonación? No hay ningún método afinado y seguro para esto, pero si con el
tiempo se pudiera lograr, ¿qué habría de malo en hacer nacer así a una niña?
Incluso una pareja de hombres
homosexuales podría llegar a tener un hijo que fuera genéticamente de ambos,
aunque por ahora parece imposible que la gestación pueda hacerse fuera del
útero, con lo que la ayuda de una mujer receptora sería indispensable todavía.
En fin, la creencia de que para reproducirnos se necesita necesariamente el
concurso de un coito, un hombre y una mujer, es cada vez menos cierta. Este
seguirá siendo el método preferido y el más fácil para la gran mayoría de los
seres humanos, pero que se abran otras opciones es una maravilla.
Algo raro es que estos avances en la
clonación humana, probablemente no van a darse en el Occidente cristiano, sino
en las sociedades budistas del Lejano Oriente. Para el budismo, que admite la
reencarnación y la repetición de ciertos ciclos naturales, hacer la réplica
idéntica de otro ser humano no es ninguna monstruosidad. Por eso algunos
científicos occidentales que no encuentran en Estados Unidos ni en Europa quien
los financie, están emigrando a esa otra parte del mundo.
Si bien es cierto que la diversidad
genética es muy útil para la salud y la adaptabilidad de cualquier especie, la
clonación de tejidos humanos (órganos de reemplazo perdidos por enfermedad o
accidente), o incluso la clonación ocasional de personas completas (por ejemplo
si unos padres quieren volver a tener “el mismo” niño muerto en un accidente),
no me parece que tenga nada inmoral. Estas nuevas posibilidades no deberían ser
satanizadas; ¿quién dijo que hacer gemelos sólo les está permitido a Dios y a
la Natura? Eso mismo se pensaba del fuego y hoy cualquiera lo lleva en el
bolsillo.
viernes, 9 de agosto de 2013
PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº27
Semana del 12 al 16 de
agosto
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual oral, Literatura, medios de comunicación y otros sistemas simbólicos
Durante
esta semana enfocaremos la atención en los siguientes aprendizajes:
presentación de los noticieros y exposición taller de aplicación sobre el
análisis poético; todo ello con el fin de potenciar habilidades en la
comunicación audio visual y en la aprehensión de herramientas para la
interpretación de la poesía.
TEXTO PARA LOS QUE FALTAN POR TALLER DE COMPETENCIAS Nº2
EN EL FONDO DEL CAÑO HAY UN NEGRITO
I
La primera vez que el negrito Melodía vio al otro negrito en el fondo del caño1 fue en la mañana del tercero o cuarto día después de la mudanza, cuando llegó gateando hasta la única puerta de la nueva vivienda y se asomó para mirar hacia la quieta superficie del agua allá abajo.
Entonces el padre, que acababa de despertar sobre el montón de sacos vacíos extendidos en el piso, junto a la mujer semidesnuda que aún dormía, le gritó:
-¡Mire... eche p'adentro! ¡Diantre'e muchacho desinquieto!
Y Melodía, que no había aprendido a entender las palabras pero sí a obedecer los gritos, gateó otra vez hacia adentro y se quedó silencioso en un rincón, chupándose un dedito porque tenía hambre.
El hombre se incorporó sobre los codos. Miró a la mujer que dormía a su lado y la sacudió flojamente por un brazo. La mujer despertó sobresaltada, mirando al hombre con ojos de susto. El hombre rió. Todas las mañanas era igual: la mujer salía del sueño con aquella expresión de susto que a él le provocaba un regocijo sin maldad. La primera vez que vio aquella expresión en el rostro de su mujer no fue en ocasión de un despertar, sino la noche que se acostaron juntos por primera vez. Quizá por eso a él le hacía gracia verla despabilarse así todas las mañanas.
El hombre se sentó sobre los sacos vacíos.
-Bueno -se dirigió entonces a la mujer-. Cuela el café.
Ella tardó un poco en contestar:
-Ya no queda.
-¿Ah?
-No queda. Se acabó ayer.
Él empezó a decir: “¿Y por qué no compraste más?”, pero se interrumpió cuando vio que en el rostro de su mujer comenzaba a dibujarse aquella otra expresión, aquella mueca que a él no le causaba regocijo y que ella sólo hacía cuando él le dirigía preguntas como la que acababa de truncar ahora. La primera vez que vio aquella expresión en el rostro de su mujer fue la noche que regresó a casa borracho y deseoso de ella pero la borrachera no lo dejó hacer nada. Tal vez por eso al hombre no le hacía gracia aquella mueca.
-¿Conque se acabó ayer?
-Ajá.
La mujer se puso de pie y empezó a meterse el vestido por la cabeza. El hombre, todavía sentado sobre los sacos vacíos, derrotó su mirada y la fijó durante un rato en los agujeros de su camiseta.
Melodía, cansado ya de la insipidez del dedo, se decidió a llorar. El hombre lo miró y le preguntó a la mujer:
-¿Tampoco hay na pal nene?
-Sí. Conseguí unas hojitas de guanábana y le gua hacer un guarapillo horita.
-¿Cuántos días va que no toma leche?
-¿Leche? -la mujer puso un poco de asombro inconsciente en la voz-. No me acuerdo.
El hombre se levantó y se puso los pantalones. Después se allegó a la puerta y miró hacia afuera. Le dijo a la mujer:
-La marea ta alta. Hoy hay que dir en bote.
Luego miró hacia arriba, hacia el puente y la carretera. Automóviles, guaguas y camiones pasaban en un desfile interminable. El hombre observó cómo desde casi todos los vehículos alguien miraba con extrañeza hacia la casucha enclavada en medio de aquel brazo de mar: el “caño” sobre cuyas márgenes pantanosas había ido creciendo hacía años el arrabal. Ese alguien por lo general empezaba a mirar la casucha cuando el automóvil, la guagua o el camión llegaba a la mitad del puente, y después seguía mirando, volviendo gradualmente la cabeza hasta que el automóvil, la guagua o el camión tomaba la curva allá adelante y se perdía de vista. El hombre se llevó una mano desafiante a la entrepierna y masculló:
-¡Pendejos!
Poco después se metió en el bote y remó hasta la orilla. De la popa del bote a la puerta de la casa había una soga larga que permitía a quien quedara en la casa atraer nuevamente el bote hasta la puerta. De la casa a la orilla había también un puentecito de tablas, que se cubría con la marea alta.
Ya en tierra, el hombre caminó hacia la carretera. Se sintió mejor cuando el ruido de los automóviles ahogó el llanto del negrito en la casucha.
II
La segunda vez que el negrito Melodía vio al otro negrito en el fondo del caño fue poco después del mediodía, cuando volvió a gatear hasta la puerta y se asomó y miró hacia abajo.
Esta vez el negrito en el fondo del caño le regaló una sonrisa a Melodía. Melodía había sonreído primero y tomó la sonrisa del otro negrito como una respuesta a la suya. Entonces hizo así con su manita, y desde el fondo del caño el otro negrito también hizo así con su manita. Melodía no pudo reprimir la risa, y le pareció que también desde allá abajo llegaba el sonido de otra risa. La madre lo llamó entonces porque el segundo guarapillo de hojas de guanábana ya estaba listo.
Dos mujeres, de las afortunadas que vivían en tierra firme, sobre el fango endurecido de las márgenes del caño, comentaban:
-Hay que velo. Si me lo bieran contao, biera dicho que era embuste.
-La necesidá, doña. A mí misma, quién me lo biera dicho, que yo diba llegar aquí. Yo que tenía hasta mi tierrita.
-Pues nosotros juimos de los primeros. Casi no bía gente y uno cogía la parte más sequecita, ¿ve? Pero los que llegan ahora, fíjese, tienen que tirarse al agua, como quien dice. Pero, bueno y esa gente, ¿de ónde diantre haberán salío?
-A mí me dijieron que por ai por Isla Verde tan orbanisando y han sacao un montón de negros arrimaos. A lo mejor son desos.
-¡Bendito!... ¿Y usté se ha fijao en el negrito qué mono? La mujer vino ayer a ver si yo tenía unas hojitas de algo pa hacele un guarapillo, y yo le di unas poquitas de guanábana que me quedaban.
-¡Ay, Virgen, bendito...!
Al atardecer, el hombre estaba cansado. Le dolía la espalda, pero venía palpando las monedas en el fondo del bolsillo, haciéndolas sonar, adivinando con el tacto cuál era un vellón, cuál de diez, cuál una peseta. Bueno, hoy había habido suerte. El blanco que pasó por el muelle a recoger su mercancía de Nueva York. Y el compañero de trabajo que le prestó su carretón toda la tarde porque tuvo que salir corriendo a buscar a la comadrona para su mujer, que estaba echando un pobre más al mundo. Sí, señor. Se va tirando. Mañana será otro día.
Entró en un colmado y compró café y arroz y habichuelas y unas latitas de leche evaporada. Pensó en Melodía y apresuró el paso. Se había venido a pie desde San Juan para ahorrarse los cinco centavos del pasaje.
III
La tercera vez que el negrito Melodía vio al otro negrito en el fondo del caño fue al atardecer, poco antes de que el padre regresara. Esta vez Melodía venía sonriendo antes de asomarse, y le asombró que el otro también se estuviera sonriendo allá abajo. Volvió a hacer así con la manita y el otro volvió a contestar. Entonces Melodía sintió un súbito entusiasmo y un amor indecible por el otro negrito. Y se fue a buscarlo.
FIN
viernes, 2 de agosto de 2013
SEMANA Nº 26
Semana del 05 al 09 de
agosto
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual oral, Literatura, comprensión e interpretación
Durante
la semana número 26 enfocaremos nuestra atención en los siguientes
aprendizajes: taller de competencias Nº2 “el corazón delator” de Édgar Allan
Poe, culminación de los discursos orales y continuación de la exposición sobre
el análisis poético; todo ello con el fin de potenciar habilidades en la
interpretación poética, en el manejo del lenguaje oral y en la competencia
lectora.
No olviden llevar el texto para el taller de competencias "el corazón delator" de Édgar Allan Poe
Éxitos en esta semana
lunes, 29 de julio de 2013
TEXTO PARA EL TALLER DE COMPETENCIAS Nº2
EL CORAZÓN DELATOR
EDAGR ALLAN POE
¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy
nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco?
La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos.
Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y
en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces?
Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento
mi historia.
Me es imposible decir cómo aquella idea me
entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y
día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho
al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me
interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al
de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba
en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui
decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.
Presten atención ahora. Ustedes me toman por
loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si
hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué
previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el
viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía
yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y
entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza,
levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no
se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran
reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy
lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora
entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta
verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como
yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría
la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba
abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente
para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice
durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré
el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el
viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado
el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente,
llamándolo por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la
noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para
sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarlo
mientras dormía.
Al llegar la octava noche, procedí con mayor
cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve
con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche,
había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba
contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco
la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o
pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque lo
sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes
pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la
pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los
ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y
seguí empujando suavemente, suavemente.
Había ya pasado la cabeza y me disponía a
abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se
enderezó en el lecho, gritando:
-¿Quién está ahí?
Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante
una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que
volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo
había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo
sonido anuncia la muerte.
Oí de pronto un leve quejido, y supe que era
el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el
ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge.
Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el
mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los
terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que
estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi
corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido,
cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era
nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: "No es más que el viento en la chimenea...
o un grillo que chirrió una sola vez". Sí, había tratado de darse ánimo
con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la
Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva, y envolvía a su víctima.
Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que lo movía a
sentir -aunque no podía verla ni oírla-, a sentir la presencia de mi cabeza
dentro de la habitación.
Después de haber esperado largo tiempo, con
toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña,
una pequeñísima ranura en la linterna.
Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con
qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante
al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto, abierto de par en par... y yo
empecé a enfurecerme mientras lo miraba. Lo vi con toda claridad, de un azul
apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no
podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un
instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.
¿No les he dicho ya que lo que toman
erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel
momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría
hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era
el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar
de un tambor estimula el coraje de un soldado.
Pero, incluso entonces, me contuve y seguí
callado. Apenas si respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera,
tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo.
Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más
rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que
ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con
atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en
el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél
me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos
minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más
fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se
apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo
había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en
la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un
segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí
alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios
minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me
preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por
fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver.
Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la
mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien
muerto. Su ojo no volvería a molestarme.
Si ustedes continúan tomándome por loco
dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para
esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con
rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la
cabeza, brazos y piernas.
Levanté luego tres planchas del piso de la
habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con
tanta habilidad que ningún ojo humano -ni siquiera el suyo- hubiera podido
advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha...
ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había
recogido todo... ¡ja, ja!
Cuando hube terminado mi tarea eran las
cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos
en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle.
Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?
Hallé a tres caballeros, que se presentaron
muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había
escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún
atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a
los tres agentes para que registraran el lugar.
Sonreí, pues... ¿qué tenía que temer? Di la
bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito
durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la
campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que
revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la
habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se
hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la
habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga,
mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en
el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.
Los oficiales se sentían satisfechos. Mis
modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo.
Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con
animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé
que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos;
pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más
intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta
para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada
vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se
producía dentro de mis oídos.
Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero
seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el
sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y
presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón.
Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no
habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido
crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz
muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente.
¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las
observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía
continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia...
maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé
con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y
crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres
seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo
Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban
burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier
cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que
aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí
que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más
fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!
-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-.
¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está
latiendo su horrible corazón!
viernes, 26 de julio de 2013
SEMANA Nº 25
Semana del 29 de julio
al 02 de agosto
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual oral, Literatura.
Durante
esta semana realizaremos las siguientes actividades: continuación de los
discursos orales, elementos del análisis poético, taller de aplicación, hora de
lectura para todos los grupos; estos aprendizajes tienen como propósito
afianzar las habilidades orales y potenciar competencias literarias.
Éxitos en esta semana
viernes, 19 de julio de 2013
SEMANA Nº 24
Semana del 22 al 26 de
julio
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual oral, Literatura.
Durante
esta semana nuestros aprendizajes estarán enfocados en dos actividades
específicas: exposición sobre el romanticismo, el naturalismo y el realismo y
presentación de los discursos orales; todo esto con el fin de reconocer la
evolución de la literatura española y además potenciar habilidades en la
expresión oral.
Debido
al cambio de horario, las actividades tienen el siguiente orden: exposiciones y
presentación de discursos.
viernes, 5 de julio de 2013
SEMANA Nº 22
Semana del 08 al 12 de
julio
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual escrita, comprensión e interpretación.
Durante
esta semana, la número 22, enfocaremos nuestra atención en los siguientes
aprendizajes: continuaremos con la temática del párrafo, realizaremos un taller
evaluativo sobre esta temática y realizaremos el primer taller de competencia
lectora del texto “traslado a Judas” del escritor peruano Ricardo Palma; todo
esto con el fin de mejorar las habilidades en la redacción y potenciar la
habilidad interpretativa en la lectura.
martes, 2 de julio de 2013
TALLER COMPETENCIAS Nº 1 PERÍODO III
TRASLADO A JUDAS RICARDO PALMA
Cuento disparatado de la tía Catita
Que no hay causa tan mala que no deje resquicio para defensa, es lo que quedan probar las viejas con la frase: «Traslado a Judas». Ahora oigan ustedes el cuentecito: fíjense en lo substancioso de él y no paren mientes en pormenores; que en punto a anacronismos, es la narradora anacronismo con faldas.
Cuento disparatado de la tía Catita
Que no hay causa tan mala que no deje resquicio para defensa, es lo que quedan probar las viejas con la frase: «Traslado a Judas». Ahora oigan ustedes el cuentecito: fíjense en lo substancioso de él y no paren mientes en pormenores; que en punto a anacronismos, es la narradora anacronismo con faldas.
Mucho orden en las filas, que la tía Catita tiene la palabra. Atención y mano al botón. Ande la rueda y coz con ella.
Han de saber ustedes, angelitos de Dios, que uno de los doce apóstoles era colorado como el ají y rubio como la candela. Mellado de un diente, bizco de mirada, narigudo como ave de rapiña y alicaído de orejas, era su merced feo hasta para feo.
En la parroquia donde lo cristianaron púsole el cura Judas por nombre, correspondiéndole el apellido de Iscariote, que, si no estoy mal informada, hijo debió ser de algún bachiche pulpero.
Travieso salió el nene, y a los ocho años era el primer mataperros de su barrio. A esa edad ya tenía hecha su reputación como ladrón de gallinas.
Aburrido con él su padre, que no era mal hombre, le echó una repasata y lo metió por castigo en un barco de guerra, como quien dice: «anda, mula, piérdete».
El capitán del barco era un gringo borrachín, que le tomó cariño al pilluelo y lo hizo su pajecico de cámara.
Llegaron al cabo de años a un puerto; y una noche en que el capitán después de beberse setenta y siete grogs se quedó dormido debajo de la mesa, su engreído Juditas lo desvalijó de treinta onzas de oro que tenía al cinto, y se desertó embarcado en el Chinchorro, que es un botecito como una cáscara de nuez, y... ¡la del humo!
Cuando pisó la playa se dijo: «pies, ¿para qué os quiero?» y anda, anda, anda, no paró hasta Europa.
Anduvo Judas la Ceca y la Meca y la Tortoleca, visitando cortes y haciendo pedir pita a las treinta onzas del gringo. En París de Francia casi le echa guante la policía, porque el capitán había hecho parte telegráfico pidiendo una cosa que dicen que se llama extradición, y que debe ser alguna trampa para cazar pajaritos. Judas olió a tiempo el ajo, tomó pasaje de segunda en el ferrocarril, y ¡abur!, hasta Galilea. Pero ¿adónde irá el buey que no are?, o lo que es lo mismo, el que es ruin en su villa, ruin será en Sevilla.
Allí, haciéndose el santito y el que no ha roto un plato, se presentó al Señor, y muy compungido le rogó que lo admitiese entre sus discípulos. Bien sabía el pícaro que a buena sombra se arrimaba para verse libre de persecuciones de la policía y requisitorias del juez; que los apóstoles eran como los diputados en lo de gozar de inmunidad.
Poquito a poco fue el hipocritonazo ganándole la voluntad al Señor, y tanto que lo nombró limosnero del apostolado. A peores manos no podía haber ido a parar el caudal de los pobres.
Era por entonces no sé si prefecto, intendente o gobernador de Jerusalén un caballero medio bobo, llamado don Poncio Pilatos el catalán, sujeto a quien manejaban como un zarandillo un tal Anás y un tal Caifás, que eran dos bribones que se perdían de vista. Éstos, envidiosos de las virtudes y popularidad del Señor, a quien no eran dignos de descalzar la sandalia, iban y venían con chismes y más chismes donde Pilatos; y le contaban esto y lo otro y lo de más allá, y que el Nazareno había dado proclama revolucionaria incitando al pueblo para echar abajo al gobierno. Pero Pilatos, que para hacer una alcaldada tenía escrúpulos de marigargajo, les contestó: «Compadritos, la ley me ata las manos para tocar ni un pelo de la túnica del ciudadano Jesús. Mucha andrómina es el latinajo aquel del habeas corpus. Consigan ustedes del Sanedrín (que así llamaban los judíos al Congreso) que declare la patria en peligro y eche al huesero las garantías individuales, y entonces dense una vueltecita por acá y hablaremos».
Anás y Caifás no dejaron eje por mover, y armados ya de las extraordinarias, le hurgaron con ellas la nariz al gobernante, quien estornudó ipso facto un mandamiento de prisión. Líbrenos Dios de estornudos tales per omnia saeculorum. Amén, que con amén se sube al Edén.
A fin de que los corchetes no diesen golpe en vago, resolvieron aquellos dos canallas ponerse al habla con Judas, en quien por la pinta adivinaron que debía ser otro que tal. Al principio se manifestó el rubio medio ofendido y les dijo: «¿Por quién me han tomado ustedes, caballeros?». Pero cuando vio relucir treinta monedas, que le trajeron a la memoria reminiscencias de las treinta onzas del gringo, y a las que había dado finiquito, se dejó de melindres y exclamó: «Esto es ya otra cosa, señores míos. Tratándome con buenos modos, yo soy hombre que atiendo a razones. Soy de ustedes y manos a la obra».
La verdad es que Judas, como limosnero, había metido cinco y sacado seis, y estaba con el alma en un hilo temblando de qué, al hacer el ajuste de cuentas, quedase en transparencia el gatuperio.
El pérfido Judas no tuvo, pues, empacho para vender y sacrificar a su Divino Maestro.
Al día siguiente y muy con el alba, Judas, que era extranjero en Jerusalén y desconocido para el vecindario, se fue a la plaza del mercado y se anduvo de grupo en grupo ganoso de averiguar el cómo el pueblo comentaba los sucesos de la víspera.
-Ese Judas es un pícaro que no tiene coteja -gritaba uno que en sus mocedades fue escribano de hipotecas.
-Dicen que desde chico era ya un peine -añadía un tarambana.
-Se conoce. ¡Y luego, cometer tal felonía por tan poco dinero! ¡Puf, qué asco! -argüía un jugador de gallos con coracha.
-Hasta en eso ha sido ruin -comentaba una moza de trajecito a media pierna-. Balandrán de desdichado, nunca saldrá de empeñado.
-¡Si lo conociera yo, de la paliza que le arrimaba en los lomos lo dejaba para el hospital de tísicos! -decía con aire de matón un jefe de club que en todo bochinche se colocaba en sitio donde no llegasen piedras-. Pero por las aleluyas lo veremos hasta quemado.
Y de corrillo en corrillo iba Judas oyéndose poner como trapo sucio. Al cabo se le subió la pimienta a la nariz de pico de loro, y parándose sobre la mesa de un carnicero, gritó:
-¡Pido la palabra!
-La tiene el extranjero -contestó uno que por la prosa que gastaba sería lo menos vocal de junta consultiva.
Y el pueblo se volvió todo oídos para escuchar la arenga.
-¿Vuesas mercedes conocen a Judas?
-¡No! ¡No! ¡No!
-¿Han oído sus descargos?
-¡No! ¡No! ¡No!
-Y entonces, pedazos de cangrejo, ¿cómo fallan sin oírlo? ¿No saben vuesas mercedes que las apariencias suelen ser engañosas?
-¡Por Abraham, que tiene razón el extranjero! -exclamó uno que dicen que era regidor del municipio.
-¡Que se corra traslado a Judas!
-Pues yo soy Judas.
Estupefacción general. Pasado un momento gritaron diez mil bocas:
-¡Traslado a Judas! ¡Traslado a Judas! ¡Sí, sí! ¡Que se defienda! ¡Que se defienda!
Restablecida la calma, tosió Judas para limpiarse los arrabales de la garganta, y dijo:
-Contesto al traslado. Sepan vuesas mercedes que en mi conducta nada hay de vituperable, pues todo no es más que una burleta que les he hecho a esos mastuerzos de Anás y Caifás. Ellos están muy sí señor y muy en ello de que no se les escapa Jesús de Nazareth. ¡Toma tripita! ¡Flojo chasco se llevan, por mi abuela! A todos consta que tantos y tan portentosos milagros ha realizado el Maestro, que naturalmente debéis confiar en que hoy mismo practicará uno tan sencillo y de pipiripao como el salir libre y sano del poder de sus enemigos, destruyendo así sus malos propósitos y dejándolos con un palmo de narices, gracias a mí que lo he puesto en condición de ostentar su poder celeste. Entonces sí que Anás y Caifás se tirarán de los pelos al ver la sutileza con que les he birlado sus monedas en castigo de su inquina y mala voluntad para con el Salvador. ¿Qué me decís ahora, almas de cántaro?
-Hombre, que no eres tan pícaro como te juzgábamos, sin dejar por eso de ser un grandísimo bellaco -contestó un hombre de muchas canas y de regular meollo que era redactor en jefe de uno de los periódicos más populares de Jerusalén.
Y la turba, después de oír la opinión del Júpiter de la prensa, prorrumpió en un: «¡Bravo! ¡Bravo! ¡Viva Judas!».
Y se disolvieron los grupos, sin que la gendarmería hubiese tenido para qué tomar cartas en esa manifestación plebiscitaria, y cada prójimo entró en casita diciendo para sus adentros:
-En verdad, en verdad que no se debe juzgar de ligero. Traslado a Judas.
sábado, 29 de junio de 2013
SEMANA Nº21
Semana del 02 al 05 de
julio
GRADO: 10º
Estándares: Producción
textual escrita
BIENVENIDOS DE NUEVO A LA ACADEMIA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)