viernes, 30 de agosto de 2013

PLANEACIÓN SEMANA Nº 30

Semana del 02 al 06 de septiembre

GRADO: 10º

Estándares: Ética de la comunicación


Durante esta semana, culminación del tercer período, enfocaremos nuestra atención en la observación de la película “La ola” con el fin de analizar y debatir valores como la participación y el respeto por las diferencias; además empezaremos un taller respectivo a estas temáticas.

ÉXITOS EN ESTA SEMANA

sábado, 24 de agosto de 2013

PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº 29

Semana del 26 al 30 de agosto

GRADO: 10º

Estándares: Comprensión e interpretación textual


En la semana Nº 29 realizaremos un taller de comprensión lectora como estrategia de apoyo para una de las notas de los talleres de competencias, además en los grupos que deseen, realizaremos una lectura de poemas; todo esto con el fin de propiciar actividades de mejoramiento y de despertar el gusto por la estética del lenguaje.

ÉXITOS EN ESTA SEMANA

viernes, 16 de agosto de 2013

PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº28

Semana del 20 al 23 de agosto

GRADO: 10º

Estándares: Literatura, comprensión e interpretación textual


En la semana Nº 28 enfocaremos nuestra atención en las siguientes actividades: en algunos grupos se realizará un taller de competencia lectora del texto “contextos del lenguaje 10º”, se socializarán los poemas que se debían aprender y se realizará la evaluación de las leyendas de Gustavo Adolfo Becquer. Estas actividades tienen como objetivo mejorar la competencia lectora y potenciar habilidades en la poesía y la expresión de sentimientos.
NO OLVIDEN QUE EL TRABAJO FINAL DE ESPAÑOL ES PARA EL 23 DE AGOSTO HASTA LAS 5PM Y LO DEBEN ENVIAR AL E-MAIL hamero70@hotmail.com
LOS REPRESENTANTES DE 10ºA Y 10ºD ,EL MARTES SE COMUNICAN CON MELISA PÉREZ DE 10ºE QUE ELLA TIENE LAS INDICACIONES DEL TRABAJO PARA ESE DÍA; YA QUE NO PUEDO ESTAR DEBIDO A QUE DEBO ASISTIR A UNA REUNIÓN DE JEFES DE ÁREA DE ESPAÑOL.
ÉXITOS EN ESTA SEMANA

miércoles, 14 de agosto de 2013

TEXTO PARA LOS QUE FALTAN POR TALLER DE COMPETENCIAS Nº2

Clones, gemelos

Por: Héctor Abad Faciolince

El Espectador 18 Mayo 2013 - 2:35 pm

Eso que los creyentes llaman Dios, y los naturalistas Naturaleza, vive creando réplicas todo el tiempo: clones de plantas, clones de insectos, clones de mamíferos.
Incluso clones humanos, pues los gemelos homocigóticos son exactamente eso: clones recíprocos, cada uno de su mellizo. Lo raro es que si Dios o la Natura nos clonan, esto les parece muy bien a obispos y naturistas, pero si un científico se atreve a replicar algo, les parece una aberración, un pecado y un peligro.
Esta semana se supo que un grupo de científicos de la Universidad de Oregon consiguieron hacer una clonación de tipo terapéutico al tomar células de la piel de un bebé de ocho meses, unirlas a un óvulo donado y crear un embrión genéticamente idéntico al bebé (hasta el nivel de blastocisto), del cual se pudieron sacar células madre que tal vez creen un tejido sano que reemplace un tejido enfermo del niño. Por supuesto las reacciones escandalizadas de la Iglesia no se hicieron esperar ni tampoco las de los devotos de la Madre Naturaleza, que en este punto de la clonación se dan la mano para hacer creer que este tipo de experimentación es inmoral.
Cada vez es menos cierto que para que nazca un nuevo ser humano sea siempre necesaria la intervención de un óvulo, un espermatozoo y un útero. Por ahora este es el método más fácil, más seguro y más entretenido. Pero las técnicas de fecundación asistida y, en el futuro, la clonación reproductiva, harán repensar muchos de los estrechos conceptos filosóficos en los que nos movemos respecto a la reproducción y a la vida.
No es impensable, ni nada desagradable, considerar que por ejemplo una pareja de lesbianas pueda llegar a tener una hija mezclando el material genético del óvulo de una de ellas con células de alguna parte del cuerpo de su pareja, hasta obtener así una descendiente que sería genéticamente de las dos. ¿Alguien se atrevería a no querer a esa niña por el simple hecho de que nació gracias a técnicas de clonación? No hay ningún método afinado y seguro para esto, pero si con el tiempo se pudiera lograr, ¿qué habría de malo en hacer nacer así a una niña?
Incluso una pareja de hombres homosexuales podría llegar a tener un hijo que fuera genéticamente de ambos, aunque por ahora parece imposible que la gestación pueda hacerse fuera del útero, con lo que la ayuda de una mujer receptora sería indispensable todavía. En fin, la creencia de que para reproducirnos se necesita necesariamente el concurso de un coito, un hombre y una mujer, es cada vez menos cierta. Este seguirá siendo el método preferido y el más fácil para la gran mayoría de los seres humanos, pero que se abran otras opciones es una maravilla.
Algo raro es que estos avances en la clonación humana, probablemente no van a darse en el Occidente cristiano, sino en las sociedades budistas del Lejano Oriente. Para el budismo, que admite la reencarnación y la repetición de ciertos ciclos naturales, hacer la réplica idéntica de otro ser humano no es ninguna monstruosidad. Por eso algunos científicos occidentales que no encuentran en Estados Unidos ni en Europa quien los financie, están emigrando a esa otra parte del mundo.
Si bien es cierto que la diversidad genética es muy útil para la salud y la adaptabilidad de cualquier especie, la clonación de tejidos humanos (órganos de reemplazo perdidos por enfermedad o accidente), o incluso la clonación ocasional de personas completas (por ejemplo si unos padres quieren volver a tener “el mismo” niño muerto en un accidente), no me parece que tenga nada inmoral. Estas nuevas posibilidades no deberían ser satanizadas; ¿quién dijo que hacer gemelos sólo les está permitido a Dios y a la Natura? Eso mismo se pensaba del fuego y hoy cualquiera lo lleva en el bolsillo.


viernes, 9 de agosto de 2013

PLANEACIÓN DE LA SEMANA Nº27

Semana del 12 al 16 de agosto

GRADO: 10º

Estándares: Producción textual oral, Literatura, medios de comunicación y otros sistemas simbólicos


Durante esta semana enfocaremos la atención en los siguientes aprendizajes: presentación de los noticieros y exposición taller de aplicación sobre el análisis poético; todo ello con el fin de potenciar habilidades en la comunicación audio visual y en la aprehensión de herramientas para la interpretación de la poesía.

TEXTO PARA LOS QUE FALTAN POR TALLER DE COMPETENCIAS Nº2

EN EL FONDO DEL CAÑO HAY UN NEGRITO

I
La primera vez que el negrito Melodía vio al otro negrito en el fondo del caño1 fue en la mañana del tercero o cuarto día después de la mudanza, cuando llegó gateando hasta la única puerta de la nueva vivienda y se asomó para mirar hacia la quieta superficie del agua allá abajo.
Entonces el padre, que acababa de despertar sobre el montón de sacos vacíos extendidos en el piso, junto a la mujer semidesnuda que aún dormía, le gritó:
-¡Mire... eche p'adentro! ¡Diantre'e muchacho desinquieto!
Y Melodía, que no había aprendido a entender las palabras pero sí a obedecer los gritos, gateó otra vez hacia adentro y se quedó silencioso en un rincón, chupándose un dedito porque tenía hambre.
El hombre se incorporó sobre los codos. Miró a la mujer que dormía a su lado y la sacudió flojamente por un brazo. La mujer despertó sobresaltada, mirando al hombre con ojos de susto. El hombre rió. Todas las mañanas era igual: la mujer salía del sueño con aquella expresión de susto que a él le provocaba un regocijo sin maldad. La primera vez que vio aquella expresión en el rostro de su mujer no fue en ocasión de un despertar, sino la noche que se acostaron juntos por primera vez. Quizá por eso a él le hacía gracia verla despabilarse así todas las mañanas.
El hombre se sentó sobre los sacos vacíos.
-Bueno -se dirigió entonces a la mujer-. Cuela el café.
Ella tardó un poco en contestar:
-Ya no queda.
-¿Ah?
-No queda. Se acabó ayer.
Él empezó a decir: “¿Y por qué no compraste más?”, pero se interrumpió cuando vio que en el rostro de su mujer comenzaba a dibujarse aquella otra expresión, aquella mueca que a él no le causaba regocijo y que ella sólo hacía cuando él le dirigía preguntas como la que acababa de truncar ahora. La primera vez que vio aquella expresión en el rostro de su mujer fue la noche que regresó a casa borracho y deseoso de ella pero la borrachera no lo dejó hacer nada. Tal vez por eso al hombre no le hacía gracia aquella mueca.
-¿Conque se acabó ayer?
-Ajá.
La mujer se puso de pie y empezó a meterse el vestido por la cabeza. El hombre, todavía sentado sobre los sacos vacíos, derrotó su mirada y la fijó durante un rato en los agujeros de su camiseta.
Melodía, cansado ya de la insipidez del dedo, se decidió a llorar. El hombre lo miró y le preguntó a la mujer:
-¿Tampoco hay na pal nene?
-Sí. Conseguí unas hojitas de guanábana y le gua hacer un guarapillo horita.
-¿Cuántos días va que no toma leche?
-¿Leche? -la mujer puso un poco de asombro inconsciente en la voz-. No me acuerdo.
El hombre se levantó y se puso los pantalones. Después se allegó a la puerta y miró hacia afuera. Le dijo a la mujer:
-La marea ta alta. Hoy hay que dir en bote.
Luego miró hacia arriba, hacia el puente y la carretera. Automóviles, guaguas y camiones pasaban en un desfile interminable. El hombre observó cómo desde casi todos los vehículos alguien miraba con extrañeza hacia la casucha enclavada en medio de aquel brazo de mar: el “caño” sobre cuyas márgenes pantanosas había ido creciendo hacía años el arrabal. Ese alguien por lo general empezaba a mirar la casucha cuando el automóvil, la guagua o el camión llegaba a la mitad del puente, y después seguía mirando, volviendo gradualmente la cabeza hasta que el automóvil, la guagua o el camión tomaba la curva allá adelante y se perdía de vista. El hombre se llevó una mano desafiante a la entrepierna y masculló:
-¡Pendejos!
Poco después se metió en el bote y remó hasta la orilla. De la popa del bote a la puerta de la casa había una soga larga que permitía a quien quedara en la casa atraer nuevamente el bote hasta la puerta. De la casa a la orilla había también un puentecito de tablas, que se cubría con la marea alta.
Ya en tierra, el hombre caminó hacia la carretera. Se sintió mejor cuando el ruido de los automóviles ahogó el llanto del negrito en la casucha.

II
La segunda vez que el negrito Melodía vio al otro negrito en el fondo del caño fue poco después del mediodía, cuando volvió a gatear hasta la puerta y se asomó y miró hacia abajo.
Esta vez el negrito en el fondo del caño le regaló una sonrisa a Melodía. Melodía había sonreído primero y tomó la sonrisa del otro negrito como una respuesta a la suya. Entonces hizo así con su manita, y desde el fondo del caño el otro negrito también hizo así con su manita. Melodía no pudo reprimir la risa, y le pareció que también desde allá abajo llegaba el sonido de otra risa. La madre lo llamó entonces porque el segundo guarapillo de hojas de guanábana ya estaba listo.
 
Dos mujeres, de las afortunadas que vivían en tierra firme, sobre el fango endurecido de las márgenes del caño, comentaban:
-Hay que velo. Si me lo bieran contao, biera dicho que era embuste.
-La necesidá, doña. A mí misma, quién me lo biera dicho, que yo diba llegar aquí. Yo que tenía hasta mi tierrita.
-Pues nosotros juimos de los primeros. Casi no bía gente y uno cogía la parte más sequecita, ¿ve? Pero los que llegan ahora, fíjese, tienen que tirarse al agua, como quien dice. Pero, bueno y esa gente, ¿de ónde diantre haberán salío?
-A mí me dijieron que por ai por Isla Verde tan orbanisando y han sacao un montón de negros arrimaos. A lo mejor son desos.
-¡Bendito!... ¿Y usté se ha fijao en el negrito qué mono? La mujer vino ayer a ver si yo tenía unas hojitas de algo pa hacele un guarapillo, y yo le di unas poquitas de guanábana que me quedaban.
-¡Ay, Virgen, bendito...!
 
Al atardecer, el hombre estaba cansado. Le dolía la espalda, pero venía palpando las monedas en el fondo del bolsillo, haciéndolas sonar, adivinando con el tacto cuál era un vellón, cuál de diez, cuál una peseta. Bueno, hoy había habido suerte. El blanco que pasó por el muelle a recoger su mercancía de Nueva York. Y el compañero de trabajo que le prestó su carretón toda la tarde porque tuvo que salir corriendo a buscar a la comadrona para su mujer, que estaba echando un pobre más al mundo. Sí, señor. Se va tirando. Mañana será otro día.
Entró en un colmado y compró café y arroz y habichuelas y unas latitas de leche evaporada. Pensó en Melodía y apresuró el paso. Se había venido a pie desde San Juan para ahorrarse los cinco centavos del pasaje.

III
La tercera vez que el negrito Melodía vio al otro negrito en el fondo del caño fue al atardecer, poco antes de que el padre regresara. Esta vez Melodía venía sonriendo antes de asomarse, y le asombró que el otro también se estuviera sonriendo allá abajo. Volvió a hacer así con la manita y el otro volvió a contestar. Entonces Melodía sintió un súbito entusiasmo y un amor indecible por el otro negrito. Y se fue a buscarlo.
FIN

viernes, 2 de agosto de 2013

SEMANA Nº 26

Semana del 05 al 09 de agosto

GRADO: 10º

Estándares: Producción textual oral, Literatura, comprensión e interpretación


Durante la semana número 26 enfocaremos nuestra atención en los siguientes aprendizajes: taller de competencias Nº2 “el corazón delator” de Édgar Allan Poe, culminación de los discursos orales y continuación de la exposición sobre el análisis poético; todo ello con el fin de potenciar habilidades en la interpretación poética, en el manejo del lenguaje oral y en la competencia lectora.
No olviden llevar el texto para el taller de competencias "el corazón delator" de Édgar Allan Poe 
Éxitos en esta semana